jueves, 30 de octubre de 2008

PEREGRINOS




BIENVENIDOS PEREGRINOS

Dios los ha invitado y traído a su santuario. Preparen su corazón, su espíritu y su voluntad para caminar y avanzar hacia el progreso espiritual con alegría y confianza, contando con la bendición del Señor.

Los recibe la casa del Padre Dios. Su templo santo los rodean devotos fervorosos de todas partes del país. Nuestra Señora del Amparo los recibe en la Casa de su Hijo Santo. La iglesia o Asamblea de creyentes, los acompaña con su oración.



Si tienen sed de amor de Dios, de paz y de alegría de perdón, de justicia y de santidad. Vengan confiados a obtenerte de bendiciones y ayudas de la gran fuente de salvación es Cristo Jesús.

Jóvenes o ancianos, sanos o enfermos, ricos o pobre. Los que se sienten marginados, o los que se encuentran bien; Quienes gozan del amor de una familia, y los que viven en soledad; los que tienen el alma pura, o los que necesitan conseguir perdón.


Que vuelvan a su casa reconfortados, renovados reconciliados. Que anuncien la Buena Noticia de Salvación sus hermanos. Que no olviden nunca que Dios los ama, los comprende y los estima. Que recuerden con cariño si a la Casa del Buen Dios.


NUESTRA SEÑORA DEL AMPARO, LOS SIGUE ESPERANDO CON SUS BRAZOS ABIERTOS

BIENVENIDOS PEREGRINOS
SANTUARIO “NUESTRA SEÑORA DEL AMPARO”
CHINAVITA-BOYACA
TELEFONO 0987524165

HISTORIA DE NTRA. SRA. DEL AMPARO DE CHINAVITA BOYACÁ


EL SANTO LIENZO DE LA GUADUA

El primero de enero de 1823, después de una misa solemne oficiada por el Padre José Joaquín Ramírez Zubieta, los parroquianos y el párroco, se pusieron de acuerdo en que la parroquia, que había sido fundada el año anterior el 14 de septiembre, debía ser presidida por la advocación de la Virgen del Amparo, devoción poco conocida hasta ese momento en esta zona.

En ese tiempo existía como Mayordomo de Fábrica Don Andrés Mora; a él se le designó para que buscara la imagen de la Virgen para entronizarla en el templo como patrona de Chinavita. El viajo a Bogotá, pero este viaje fue infructuoso pues no encontró ninguna imagen de la Virgen del Amparo.

Cuenta la historia, que el Mayordomo se regresó muy triste a Chinavita, pero al llegar al lugar llamado “El Sisga”, se encontró con un fraile de hábito franciscano a quien el afligido chinavitence, le contó el motivo de su pena, a lo que el venerable anciano fraile de barba larga, le dijo: “Amigo, la imagen de la Virgen del Amparo que usted busca, la encontrará en Tunja en el convento de San Francisco, dentro de un canutillo de guadua, que está con otras maderas detrás del altar moyor”.

El entusiasmado administrador de los bienes de la parroquia de Chinavita, desvío su camino hacia la ciudad de Tunja, y llegado al convento Franciscano, el superior de los frailes condujo al Señor Mora hacia la sacristía. Estando allí se percato que existía en ese lugar, una estatua del fraile que se había encontrado en “El Sisga”, y un poco confundido le contó al prior su historia, quien con emoción y asombro le dijo al humilde campesino Don Andrés Mora, que la imagen que el contemplaba, era nada más y nada menos que la de San Francisco de Paula.

Y manos a la obra el buen fraile y Don Andrés, se pusieron a la búsqueda del canutillo de guadua, y una vez encontrado, descubrieron dentro de él, el milagroso lienzo de la virgen del Amparo, deteriorado, carcomido y borroso, y el superior de los frailes lo obsequió al parroquiano para que lo llevase a Chinavita.

Ya que la imagen, a pesar de su belleza, se encontraba descolorida, el Padre Ramírez viajó a Bogotá y trajo a un maestro pintor para que retocase la imagen y llegado el día 31 de diciembre de 1823, el pintor acomodó el lienzo para restaurarlo, pero al amanecer del 1 de enero de 1824 apareció perfectamente restaurada sin que el pintor hubiera iniciado su trabajo.

Por eso desde ese entonces hasta ahora, hemos venerado este sagrado lienzo que nos recuerda que tenemos una Madre buena que desde el cielo cuida con su amparo a todos los hombres de la tierra.
P. CIRO ANTONIO MENDOZA CEPEDA Pbro. Párroco y Rector del Santuario
NIDYA ELENA RAMIREZ MORA
Secretaria del Santuario